Primeros establecimientos y castas de la sociedad Aria

LA CREACION DE LA SOCIEDAD ARIA: ESTAMENTOS Y CASTAS

Tras el asentamiento definitivo de los arios en el valle del Indo se estableció la religión de los vencedores, la védica, como la imperante en toda la región del norte de la India. Este proceso de conversión religiosa comportó grandes cambios en la estructura social de la India antigua, ya que se estableció una nueva sociedad estamental dividida en una serie de castas legitimadas por la religión, pues su existencia se debía a un mandato divino.

La clase dirigente fue la encargada de determinar las distintas castas y establecer quién pertenecía a cada una según su función y origen étnico. En la cúspide de la pirámide estaban los brahmanes, una clase sacerdotal de la cultura aria cuyos miembros fueron los verdaderos impulsores de este orden social, ya que era designio de los dioses que la sociedad se organizara así.

Las personas que componían esta casta tenían absoluta potestad sobre las ciudades del Indo y del Ganges, pues se les consideraba “dioses entre los hombres” por su supuesta capacidad de comunicarse con estos y con los antepasados, quienes se les aparecían y les revelaban información a modo de oráculo. Un peldaño más abajo, pero con similares potestades e influencia en la sociedad, estaban los guerreros (chatrias), quienes compartían ciertos privilegios con la casta brahmánica, como el de gobernar los reinos arios del norte de la India.

Primeras castas de la sociedad Aria

Estos guerreros arios también eran precursores del orden establecido, por lo que se les reservaban los cargos políticos y militares más relevantes. Después venía la casta de los vaishiyas, compuesta por campesinos y comerciantes libres. Estas tres primeras castas de la sociedad aria estaban compuestas por población de origen ario, por tanto, libre. Sin embargo, existían dos castas que si bien estaban consideradas dentro del orden social ario, su condición era de no libres y estaban subyugadas a los conquistadores.

Los sudras formaban la casta inferior del orden social de la India antigua, y la integraba gran parte de la población primigenia de este territorio, es decir, de origen no ario. La condición jurídica de los sudras era similar a la de los esclavos, ya que no poseían ningún tipo de derecho ni mucho menos la posibilidad de disponer libremente de sí mismos, por no hablar de la condición hereditaria de su casta (el hijo de un matrimonio sudra, pertenecía a esta casta para siempre). Su principal labor era el cultivo de la tierra, ya que así se aseguraba que las ciudades no sufrieran escasez de alimentos.

Al final del escalafón jerárquico estaba la población sin casta, los parias. Se trataba de marginados o renegados, ya que la mayoría de sus miembros se convertían en parias tras ser expulsados de alguna de las castas superiores del orden social indio.

Antiguo texto en sánscrito, el idioma de los textos sagrados védicos.

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